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Una sauna de campaña tiene que estar estable, bien anclada y con la ventilación despejada antes de encender la estufa. Después de la sesión, la estufa tiene que enfriarse y la tienda secarse antes de que guardes el equipo.
Aquí repasamos el uso desde el montaje hasta el almacenamiento. Sigue también los manuales de tu tienda y de tu estufa. En la página de instrucciones de bast encontrarás vídeos sobre el montaje, la primera combustión, el anclaje y la recogida.
Contenido
Comprueba qué modelo de tienda y qué modelo de estufa tienes y lee los dos manuales. El montaje y los mandos pueden variar de un modelo a otro.
Una estufa nueva debe hacer su primera combustión al aire libre, fuera de la tienda, antes del primer uso. Sigue las instrucciones del manual de la estufa y no la pierdas de vista. Deja que se enfríe por completo después de esa primera combustión antes de meterla y montarla en la tienda.
Elige un lugar llano y estable al aire libre donde se pueda anclar la tienda según las instrucciones. Tanto la estufa como los bancos tienen que quedar firmes. Consulta la previsión del tiempo y no la montes si se esperan vientos fuertes o nevadas intensas.
Antes de encender la estufa, consulta las normas vigentes sobre fuego del municipio y de la länsstyrelse (la delegación provincial del Gobierno sueco). Las excepciones para barbacoas no tienen por qué aplicarse a una estufa de sauna. En Krisinformation.se (el portal sueco de información en emergencias) encontrarás información y enlaces a las decisiones locales. Si tienes dudas, pregunta al municipio o a los servicios de emergencia.
Comprueba qué protección necesita el suelo bajo la estufa. El suelo normal de una tienda no sustituye a la protección térmica prescrita. Si las instrucciones de tu modelo no lo dejan claro, ponte en contacto con bast antes de encender la estufa.
Montar la tienda en sí es rápido, pero el montaje completo es mucho más que levantar las paredes. Es más fácil entre dos personas, tanto para montar la tienda como para meter la estufa, que pesa mucho.
El anclaje tiene que estar completamente terminado antes de encender la estufa, no solo la forma básica de la tienda. Utiliza los puntos de anclaje, los puntos de sujeción del faldón y los vientos con los que está diseñada la tienda, según su manual. Revisa sobre todo la pared más cercana a la estufa. En bast vivimos al principio un caso en el que, con viento fuerte, una pared de la tienda se movió hacia la estufa caliente y la chimenea y dañó la lona. Es justo ese tipo de incidente el motivo por el que la pared del lado de la estufa tiene que estar bien anclada antes de encender el fuego, y no solo la tienda en general.
Comprueba también que el acceso a la puerta esté despejado y que los bancos estén estables antes de sentarte o apoyarte en ellos cerca de la estufa.
Monta la estufa y la chimenea según el manual de tu estufa, con las piezas de tu modelo. Antes de montar la chimenea, quita por completo la tapa suelta que cubre la abertura para la chimenea de la tienda, para que no se derrita ni vuelva volando contra la chimenea. La salida de chimenea resistente al calor del techo se queda en su sitio; solo hay que quitar la tapa suelta. Comprueba que las piezas de la chimenea estén bien fijas y estables y que la estufa quede justo debajo del orificio para la chimenea del techo.
Usa piedras para sauna adecuadas para la estufa y colócalas según las instrucciones de tu modelo. Comprueba la cantidad y la distribución indicadas antes de encender la estufa. No pongas más piedras de las previstas para el equipo.
Haz la revisión con el equipo en frío, antes de encender: la estufa tiene que estar estable, las piezas de la chimenea bien encajadas y la lona a la distancia indicada de las partes calientes.
Mantén las aberturas de ventilación de la tienda abiertas y despejadas durante toda la sesión. Esto vale tanto para la entrada de aire como para la abertura de ventilación superior. No las tapes con ropa, toallas ni otros objetos.
Las aberturas de ventilación de la tienda dejan entrar aire fresco y dejan salir el aire de dentro. El regulador de aire de la estufa controla la combustión. Mantén abierta la ventilación de la tienda y sigue el manual de la estufa para regular el fuego.
Usa leña seca y sin tratar, a ser posible de abedul. No uses nunca encendedores líquidos ni gaseosos para encender el fuego. No eches demasiada leña de una vez.
Cuando las piedras estén bien calientes, puedes echarles pequeñas cantidades de agua dulce. No uses agua salada ni salobre, porque puede dañar la estufa. Ten cuidado con el vapor caliente y mantén la distancia al echar el agua.
No dejes nunca la estufa sin vigilancia mientras el fuego esté encendido, tampoco mientras se calienta antes de entrar a hacer sauna. Vigila a los niños y a los animales y mantenlos a una distancia segura de la estufa y de las superficies calientes.
Mantén despejado el acceso a la puerta durante toda la sesión. Evita tocar la estufa, la chimenea u otras piezas metálicas calientes. Si hace demasiado calor, sal y tómate un descanso. Deja de echar leña y deja que el calor baje sin dejar de vigilar.
Si empieza a haber humo dentro de la tienda, interrumpe la sesión y sal. El humo puede deberse a varias cosas, por ejemplo una primera combustión incompleta o hollín y obstrucciones en la chimenea, y no se puede saber cuál es solo por el humo. Por eso, busca la causa solo cuando todo se haya enfriado por completo, siguiendo el manual de tu estufa. El monóxido de carbono no tiene olor ni color, pero es muy tóxico, así que la ausencia de olor no demuestra que el aire sea seguro. Algunos síntomas posibles son dolor de cabeza, mareo, náuseas y aturdimiento. Si los notas, sal al aire libre, descansa y ponte en contacto con el Giftinformationscentralen (el centro sueco de información toxicológica) para pedir consejo. En caso de emergencia, llama al 112 y pide que te pasen con Giftinformation.
Si quieres enjuagarte entre sesiones, puedes montarte una ducha junto a la sauna sin toma de agua fija con una ducha a batería y un cubo.
Cuando termines la sesión, deja de echar leña y deja que el fuego se apague solo, sin dejar de vigilar. No eches agua a la estufa para enfriarla más rápido: puede dañar el metal. En su lugar, deja que la estufa, la chimenea y todas las piezas sueltas se enfríen por completo antes de empezar a desmontarlas y guardarlas. Una estufa que todavía se note caliente no se mete en la bolsa, por mucha prisa que tengas.
Vacía la ceniza en un recipiente no combustible con tapa hermética, colocado sobre una superficie no combustible. La ceniza puede conservar brasas durante varios días aunque parezca fría y gris (Brandskyddsföreningen, la asociación sueca de protección contra incendios), así que no la eches nunca directamente en la bolsa de la tienda ni en un recipiente combustible.
Guarda solo piezas frías y secas. Si algo sigue húmedo cuando tienes que recoger, consulta el siguiente apartado sobre el mantenimiento entre sesiones.
Limpia la lona con jabón suave y agua. Las ventanas son de lámina de TPU y solo deben limpiarse con un paño suave y húmedo, nunca con disolventes, productos con alcohol ni materiales abrasivos, porque dañan la lámina de forma permanente.
Limpia las partes frías de la estufa cuando se haya enfriado del todo, comprueba que la chimenea no tenga hollín acumulado ni otras obstrucciones y deja que todo se seque por completo antes de guardarlo durante una temporada larga.
Guarda el equipo en un lugar seco, fresco y ventilado. Mantén las cremalleras libres de arena y suciedad y comprueba con regularidad que las varillas, las conexiones y los puntos de sujeción estén en buen estado.
Si por motivos prácticos tienes que llevarte la tienda a casa húmeda, desembálala y déjala secar lo antes posible. Un trayecto corto con la tienda húmeda no es lo mismo que guardarla húmeda, pero la humedad nunca debe quedarse en la bolsa durante mucho tiempo, porque la humedad encerrada puede provocar moho y malos olores.
Si la tienda va a estar montada durante un periodo largo, hay que revisarla también cuando no se usa. Comprueba con regularidad que el anclaje y los vientos, sobre todo en la pared del lado de la estufa, sigan bien tensos. Deja que la tienda y las ventanas se sequen por completo antes de volver a poner las protecciones de las ventanas. Hemos visto que la lámina de las ventanas puede dañarse por hidrólisis cuando se colocan las protecciones con la sauna todavía húmeda. Usa la funda protectora prevista según el manual de tu tienda para proteger la lona y las ventanas del sol, la lluvia y el viento. No tapes nunca las aberturas de ventilación ni las partes calientes de la estufa con la funda protectora ni con ningún otro material.
Desmonta la tienda con tiempo antes de que lleguen vientos fuertes o nevadas intensas. Las lluvias prolongadas sin posibilidad de secado también son motivo para recogerla. La funda protectora y el anclaje no sustituyen a la vigilancia ni a la necesidad de desmontar la tienda cuando empeora el tiempo.
Revisa la tienda, la estufa, la chimenea y el anclaje antes del siguiente uso, sobre todo después de vientos fuertes o si la tienda ha estado mucho tiempo montada. Si detectas daños en la estufa, la chimenea o el anclaje, no enciendas la estufa hasta que estén reparados.
Podemos ayudarte con parches de reparación para pequeños agujeros en la lona, con la reparación o sustitución de ventanas y con el recambio de, por ejemplo, puertas de la estufa y piezas de la chimenea. Las cremalleras pueden ser difíciles de cambiar. Ponte en contacto con bast indicando tu modelo y describiendo el daño, y te ayudaremos a ver qué solución encaja mejor.
Profundiza en cómo elegir, colocar y cuidar las piedras para sauna, la ventilación en las saunas de campaña y la temperatura y cómo medirla en la sauna.